Jorge Teillier

Jorge Teillier nació en Lautaro en 1935. Estudió historia en la Universidad de Chile pero no se dedicó profesionalmente a ella. Lo suyo fue la poesía desde temprana edad. A los veintiún años publicó su primer libro, Para ángeles y gorriones. La crítica reconoció inmediatamente la voz de un auténtico poeta. Nunca dejó de escribir y publicar. Los temas de sus poemas suelen ser siempre los mismos: la nostalgia de un Chile que consideraba perdido –especialmente el de su infancia en el sur–, la amistad y el amor, la vida cotidiana de los pueblos remotos y olvidados.

Participó activamente de la bohemia de los años cincuenta y sesenta. Escribía notas periodísticas literarias y realizó magníficas traducciones de poesía; una de las más recordadas es la del poeta ruso Serguei Esenin, titulada La confesión de un granuja.

Pasó muchas horas en el mítico bar La Unión, en el centro de Santiago. Se reunía con amigos –que fueron muchos– a tomar unas copas y hablar de tiempos pasados. Cuentan que era un conversador formidable y que uno de sus temas preferidos era la historia del boxeo chileno. Manejaba detalles tan específicos que sus contertulios a menudo quedaban con la boca abierta. Le gustaban especialmente las anécdotas graciosas e inverosímiles.

Los últimos años de su vida los pasó en El Molino del Ingenio, un campo ubicado en la zona central de Chile. En la casa principal vivía con su mujer y veinte gatos. Tras las enormes vidrieras del salón se veía un jardín con aves de colores y árboles frondosos. En uno de los bordes del campo hizo construir una pequeña cabaña que llenó de libros y una mesa para escribir. En los muros tenía pegadas postales de sus poetas favoritos, como el austríaco Georg Trackl y el galés Dylan Thomas.

Murió el año 1996 en Viña del Mar. Su funeral fue una suerte de homenaje, en parte porque nunca se le otorgó el premio nacional de literatura. En todos los discursos que se hicieron, se afirmó –con toda justicia– que fue uno de los poetas más relevantes de la literatura chilena del siglo veinte.